El nacionalismo vasco, y a la cola el catalán, han ido creciendo en una estrategia que les está funcionando, la de tirar de la cuerda, que no de la manta, de la cuerda.
Esta estrategia se basa en radicalizar la vida politico-social del Pais Vasco y de España. Cuanto más radicalizada está. más suaves suenan las pretensiones no radicalizadas.
Primero se habló de un plebiscito de intependencia. Se les negó. ETA mata y mata, los cachorros trabajan, queman, rompen. Entonces el chantaje ya funciona y la cuerda se tensa por ese lado… ya no es tan malo el referédum, pero por favor, que se queden quietos estos…
La técnica… se utilizó por los nacionalsocialistas en Alemania, por los camisas negras en Italia… y es que “a aguas revueltas, beneficio de pescadores…”
Intentan desestabilizar el organigrama nacional, apoyándose en los cachorros catalanes, que hacen lo que ellos no pueden con las bombas, quemar fotos, amenazar… generar al fin y al cabo otro punto de conficto, que hay que temer, como se temía a los de Terra Lluire…
Al final el chantaje terrorista, desde las instituciones, desde que se echa a alguien de una radio por no hablar en catán en una tertulia, o no se admite un profesor que no hable euskera en una ikastola, que claro, ya se llaman así, porque lo de escuela, es españolista, enemigo, malo malo….
Ahora con un gobierno nacional débil, la política de extorsión llegar a otro límites. Total lo que saquen por donde sea, es terreno ganado para sus aspiraciones, porque para recuperar ese terreno, hace falta más fuerza y evitar que la cuerda se rompa…
Y si se rompe la cuerda, ya hay poco que hacer…